
Tienes
problemas si:
- Estás
destinando más de un 35% de tu ingreso neto para deudas.
-
En el caso de tarjetas de crédito, sólo estás pagando el mínimo.
- Ya
no puedes seguir pagando la mensualidad de otros créditos (hipotecario, auto,
etc.).
- Comienzas a pedir prestado a tus
familiares y amigos.
- Ya hiciste varios ajustes a tu presupuesto
y sigue sin alcanzarte el dinero.
- Tienes créditos o deudas que no has
podido pagar en tiempo.
- Has dejado en prenda algún artículo para
obtener dinero.
- Estás cubriendo tus gastos básicos
con crédito.
- Tienes deudas y no tienes trabajo ni
un fondo de reserva.
¿Qué puedes hacer?
·
Actúa a tiempo y evita complicaciones.
·
Aunque tengas un adeudo, deben tratarte con respeto y dignidad.
·
Puedes negociar nuevas condiciones de pago aún cuando te encuentres al
corriente.
·
Empieza con las deudas con el interés más alto o cuyo monto mensual
rebase tu capacidad de pago.
·
Determina cuánto puedes pagar para no volver a caer en mora.
·
Si reestructuras tu deuda, da tu consentimiento hasta que comprendas
bien los términos e implicaciones de la negociación.
·
Cuando existe un quebranto para la institución, tu historial crediticio
se verá afectado.
·
Si llegaste a un acuerdo de negociación, incluso vía telefónica, siempre debes contar
con un comprobante que la sustente.